"Un estudio psicosocial realizado por Dantz y UPV/EHU, muestra que el gusto por la música electrónica está relacionado positivamente por con el bienestar psicológico"

“Un estudio psicosocial realizado por Dantz y UPV/EHU, muestra que el gusto por la música electrónica está relacionado positivamente con el bienestar psicológico.” 

“Se muestran datos que explican la fuerte estigmatización de la misma, así como la baja autoestima colectiva que sufre hoy en día este género musical, entro otros muchos datos concluyentes”.

“La presencia de emociones positivas y la ausencia de emociones negativas son muy destacables en este estudio, que en sus resultados se muestra muy alejado de conceptos como la agresividad o la violencia”. 

El 19 de marzo a las 19.00, Jokin Telleria (Director y fundador de Dantz – Laboratorio de proyectos y marca cultural) y Xavi Mínguez (Profesor del Dpto. de Psicología Social de la UPV/EHU), van a presentar un estudio sobre los determinantes psicosociales de la música electrónica, en un encuentro de socios de Kontenedora, asociación de cultura transformadora. 

Este estudio, denominado SOUND MINDS, se llevó a cabo en dos fases. En primer lugar, 222 personas (74 mujeres, 143 hombres, 5 no binarias) implementaron un cuestionario donde se midió el gusto musical, la identidad y la autoestima ligada a la música electrónica, la motivación por participar en actividades musicales, los valores y el bienestar psicológico. En segundo lugar,en el marco de Dantz Festival 2023, se llevó a cabo un encuentro de diálogo con 25 personas vinculadas a la música electrónica, donde se establecieron grupos de discusión para reflexionar sobre el presente, pasado y futuro de la música electrónica en tanto espacio social. 

Los resultados más destacables del estudio cuantitativo señalan que: 

  1. El gusto por la música electrónica está relacionado de manera positiva con emociones como la felicidad, la trascendencia, la ternura, la nostalgia, la tranquilidad, la energía o la alegría, y de manera negativa con la agresividad o la tensión.
  2. El gusto por la música electrónica está relacionado de manera positiva con valores postmaterialistas como son la participación social, la libertad de expresión o la protección del medio ambiente.
  3. El gusto por la música está relacionado positivamente con el bienestar psicológico.
  4. La identidad social ligada a la música electrónica presenta niveles intermedios, mientras que se han encontrado niveles bajos de autoestima colectiva, de manera que la identidad colectiva no se relaciona con el gusto por la música electrónica, y la autoestima colectiva se relaciona de manera positiva.
  5. La afición por la música electrónica es muy heterogénea en cuanto a gustos musicales. Encontramos cuatro grupos de aficionados a la música electrónica en función de sus preferencias musicales. 1) Música negra (jazz, blues, soul, funk); 2) Música latina (reggaetón, música latina; 3) Música guitarrera (rock, heavy, punk); 4) Música urbana (rap, reggae).
  6. El gusto por la música electrónica está determinado por: 1) la presencia de emociones positivas y la ausencia de emociones negativas; 2) la participación en actividades musicales motivada por la diversión y el disfrute; 3) la identidad colectiva, pero sólo en el caso de que existan emociones positivas ligadas a la música electrónica.

El apartado cualitativo del estudio tuvo como finalidad contextualizar los resultados de la fase cuantitativa. A partir de los resultados de los grupos de discusión, podemos inferir que:

  1. La baja autoestima colectiva ligada a la música electrónica puede estar ligada a la fuerte estigmatización que sufrió, especialmente durante la época de mayor auge de la cultura de club en Euskal Herria (finales de los 90, principios de los 2000).
  2. El origen de esta estigmatización se produjo tanto desde los espacios socioculturales hegemónicos (conservadores, mainstream), como desde los espacios contraculturales (de izquierda, ligados al Rock Radical Vasco), simbolizando una gran politización de ese estigma.
  3. Los niveles medios de identidad colectiva, y su escasa aportación a la hora de determinar el gusto por la electrónica en la actualidad, pueden estar vinculados a la falta de espacios sociales donde construir una identidad colectiva desde la interacción social continuada.
  4. La electrónica siempre ha sido un espacio de diversidad, libertad, igualdad, y por lo tanto, contrario a esa idea de despolitización y de vaciamiento ideológico.
  5. El estigma creado desde la sociedad vasca sobre la electrónica se ha asentado en una posición con gran hipocresía, ya que la presencia de drogas era algo común a la mayoría de espacios festivos, tanto en los más mainstream, como en los ligados al mundo abertzale y al Rock Radical Vasco.
  6. La construcción del presente y el futuro de la música electrónica pasa por la creación de nuevos espacios y nuevos formatos donde poder disfrutar de ella, y para poder generar espacios sostenidos que movilicen nuevas formas de identificación colectiva con la electrónica. 
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