Naturaleza, tecnología y libertad creativa
El ciclo Natura Elektronikoa regresa como un espacio de reflexión y escucha en torno a los límites —cada vez más difusos— entre lo acústico y lo sintético, lo orgánico y lo digital. La propuesta explora músicas que parten de sonidos naturales para expandirse hacia territorios electrónicos, generando paisajes sonoros donde conviven pureza, experimentación y búsqueda creativa.
El programa reúne a artistas y creadores que trabajan desde distintas aproximaciones a la electrónica contemporánea: desde pioneros del audiovisual generativo como Boris Divider, hasta exploradores del ambient y la síntesis modular como Promising Youngster o Citrus, pasando por referentes del techno nacional como Arcanoid. Completan el ciclo propuestas que conectan electrónica, percepción y meditación, con nombres como M4, Niño de Elche, Emil Saiz, Diego V o Reichmelt, entre otros. Un conjunto de proyectos donde la esencia humana y la tecnología se entrelazan para abrir nuevas formas de escuchar y sentir.
La tercera edición del ciclo se inaugurará con una mesa redonda centrada en los procesos de creación de la música electrónica y experimental. Durante el encuentro se abordarán cuestiones como la inspiración artística, la relación entre el creador y su entorno, la situación actual de estas músicas en la sociedad y las herramientas —sonoras y visuales— que permiten desarrollar nuevos lenguajes y narrativas.
Este espacio de diálogo servirá también para profundizar en la relación entre naturaleza, tecnología y lo digital, eje conceptual que vertebra todo el ciclo Natura Elektronikoa.
Izaskun González (RRUCCULLA)
Boris Divider
Iñigo Medina (M4)
Moderatzailea: Jokin Telleria (Dantz)
Boris Divider es el alias artístico de Boris Sáez, un creador audiovisual y músico madrileño nacido en 1975, dedicado a la música electrónica de vanguardia y a la performance audiovisual en tiempo real.
Su proyecto “Artificial Domain” es un sello discográfico y línea artística con la que compone y presenta directos audiovisuales basados en patrones musicales generativos que se disparan e improvisan en tiempo real, combinando música electrónica avanzada con videoarte reactivo y generativo.
En las actuaciones de Artificial Domain, Boris Divider controla un sistema en el que las piezas musicales se organizan a través de secuenciadores MIDI que disparan sonidos y visuales sincronizados, creando experiencias únicas en cada presentación. El proyecto aborda texturas, ruido visual, geometría, patrones matemáticos y estética audiovisual basada en la improvisación y la alta tecnología. Además, “Artificial Domain” ha sido el marco para discos y actuaciones donde la precisión digital se fusiona con elementos analógicos, explorando el electroacústico, IDM, ambiental y texturas progresivas.
Boris Divider se ha presentado en festivales y espacios culturales relevantes, llevando la música electrónica a formatos más experimentales y audiovisuales sofisticados, integrando sonido y video en un espectáculo inmersivo.